martes, 5 de febrero de 2013

Mou: "Todos contra mi"

Mou debe ser el único hombre de este planeta que no conoce la palabra culpabilidad. En más de veinte años que llevo siguiendo fútbol había conocido casos de entrenadores como Sánchez Flores (Valencia) y Mazarri (Napoli), para los cuales una derrota siempre estaba justificada bien por errores arbitrales o bien porque "nos llegan una vez y nos hacen un gol". Pero desde que Mourihno llegó a la Casa Blanca hemos entrado en una nueva dimensión, la dimensión de la ausencia de culpabilidad. Cualquiera de las 8 derrotas sufridas por el equipo de Concha Espina ha tenido justificación por parte del entrenador de Setúbal, ¿el denominador común?, la culpa siempre fue de los demás. Primero empezó con la historia de que si el calendario era manejado por otros (nota de la redacción, el Barcelona y Villar), después de la derrota de Sevilla "hay jugadores que no tienen la cabeza en el sitio para el fútbol", luego los arbitrajes y los diferentes criterios según si se pita al Madrid o al "otro equipo" (no hace falta decir quién es) y un largo etcétera que finalizó con la insinuación de "jugadores cansados sin jugar un miércoles en Copa contra el Barcelona", los nombres de Ramos, Di Maria, Modric y Marcelo junto con Coentrao destacan. Luego vino el ninguneo a Adán, ese portero que parecía el mejor de la historia del Madrid cuando Casillas fue apartado, según Mou, por "razones deportivas". Esto es algo que ni el periodista más tonto se traga ni cree. Otra vez mintiendo, como cuando se apartó a Cristiano, a Ramos o a cualquiera que le ha criticado, no admite un pensamiento plural y quien habla contra él, va a la nevera, todos castigados por razones personales, nada de "deportivas", aunque para sus "amiguetes" Siro o Pedrerol el 90% de la prensa es la culpable y nunca Mou, pobrecito, que malos somos los periodistas. También resulta curiosa su relación con la prensa. En los primeros dos años fue fluida porque Mou era la novedad, un excéntrico personaje que se saltaba todos los estándares de la cordialidad y los buenos modos y que venía precedido de un triplete histórico en el Inter (con robos en los partidos ante Chelsea y Barça). La prensa le toleraba todo, pero no así algunos profesionales del fútbol como el fallecido Preciado, quien se las tuvo tiesas con él a raíz de las insinuaciones de dejarse perder con el Barça. Pero su momento de aislamiento llega en esta tercera temporada. Su relación con la prensa es cada vez más convulsa, de hecho solamente algunos periodistas de Punto Pelota, como Roncero, Siro o Pedrerol le defienden públicamente y a capa y espada y luchan ante cualquier comentario crítico de cualquier otro sector, de hecho se llega a comentar en plan jocoso "¿os da un sobre a final de mes Jorge Mendes?". Momentos tensos llegan con su "interrogatorio" a Antón Meana, periodista de Marca, para que le dijera el nombre del jugador que le filtraba cosas del vestuario a la prensa. Son semanas en que su enfado va in crescendo y en las que Karanka, cual súbdito fiel, empieza a hacer las ruedas de prensa, ruedas de prensa teledirigidas por el entrenador portugués, Karanka aprende rápido las directrices de Mou. Con la prensa ejerciendo cada vez más presión, el presidente no es capaz de echar a un entrenador que se ha cargado a Zidane y a Valdano y al que solamente le falta tirar a Di Stefano por las escalera, en esa lucha feroz por dominar a todos y todo, acabar con la gente que piensa diferente de él y poder ser el amo del club, que ese fue su objetivo inicial, acordaros, "ganaría mi tercera Champions" (piensa en él, y no en la "Décima" del Madrid). Su relación con los jugadores no es mucho mejor, de hecho, muchos ya están viendo el final de su pesadilla, dado que Mou no seguirá en el Madrid más allá de junio, si Man United y Barça no lo impiden antes. Si siguiera, habría desbandada. Es vox populi que su relación con Casillas y Ramos es inexistente, aunque ellos nieguen la mayor por aquello llamado corporativismo, y también con Kaká, Coentrao o Albiol es mala. Pero él en vez de solucionar los problemas se dedica a airear todo su odio hacia los jugadores en las ruedas de prensa, y cuando no es así, manda mensajes de amor a su añorados Inter y Chelsea, olvidando que tiene contrato con el Madrid y ciertas cosas no se pueden decir cuando el que te paga merece un respeto y no tener a una persona dejándose querer por el equipo milanista y por el del lujoso barrio londinense de Chelsea. Cualquier otro entrenador ya habría caído por estas declaraciones y saldas de tono, pero a este singular entrenador se le permite todo, veremos si después de febrero las aguas del río merengue se tornan rojas o si por el contrario el buen clima se lleva por delante esta tormenta,algo poco improbable vista la cohesión actual del Madrid.

sábado, 2 de febrero de 2013

Pesadilla en Figueroa Street

Lo de este personaje roza ya el límite de lo inhumano. Un entrenador que jamás ha ganado nada con sus equipos, su máximo logro fueron unas finales de conferencia con los Suns (una de ellas por demérito de Lakers cuando éstos ganaban 3-1), siempre frenados por Spurs, y que se ha encargado de hundir a franquicias como la de los Knicks en su anterior etapa en los banquillos. Este entrenador no consigue dar con la tecla, y parece que va en contra de todo el mundo y de la lógica natural de las cosas. El pasado verano la familia Buss y Kupchack decidieron hacer un cambio en la planificación del equipo, llegaron Howard, para dominar bajo los aros y cerrar penetraciones de bases rivales, y Nash para dirigir. Con la salida de Brown se esperaba que d'Antoni diera el protagonismo absoluto a Kobe, pero no ha sido así, ahora le dice que cambie de mentalidad en el juego y se dedique a pasar la bola como haría Nash, y que Nash se dedique a tirar, el mundo al revés. De tal suerte, nos encontramos a Kobe posteando,pero en vez de tirar, pasando la bola, algo que los rivales ya empiezan a ver y conocer. Bryant pasando bolas incluso en contraataques de 2 x 0, algo inimaginable. Este altruismo de Kobe va a perjudicar a la larga a Lakers. Kobe pasa todo el partido actuando de "facilitador" de juego, lo cual provoca que en el momento en que llegan los minutos calientes pierda esa chispa para decidir partidos y anotar que tenía antes de ajustar su juego y cambiarlo. Es algo lamentable porque Lakers no puede hacer frente a los grandes equipo cuando Kobe mete 11 puntos, ya que los demás no van a estar siempre tan inspirados. Desgraciadamente, Mike no lo entiende y mientras se siga ganando no habrá cambio de sistema, aunque sí críticas y comentarios de los expertos comentaristas americanos. Eso sí, te puede valer contra los Wolves(sin Kevin Love, y a los que ganas sufriendo), pero en el resto de la gira que hay que afrontar, ya pueden cambiar de actitud, sino, estarán ante el principio del fin, porque Celtics, Nets, Bobcats, Heat y Pistons no son como los Wolves ni van a repartir caramelos, además, una gira con dos o tres derrotas dejaría al equipo prácticamente fuera de los Playoffs. Personalmente, me aburre el juego que practica ahora Kobe Bryant. Un aficionado quiere que un líder anote lo máximo posible, no que se dedique a dar asistencias cuando, en este caso, hablamos de un Kobe que lleva 17 años jugando al ataque y anotando. Antes metía 40-50- o más y era divertido, ahora da pena ver como mete solamente 10-15 puntos. Lo ves aislado en una zona de la cancha, lo ves pasando cuando entra a canasta, y esto genera pérdidas de balón porque ni sus compañeros esperan que vaya a pasarles la bola, más aún cuando está bajo canasta. Su juego es previsible y no va hacer mejor al equipo, lo va a empeorar. En cambio, Lebron, Durant o Anthony sí demuestran lo que es una estrella, demuestran que se pueden meter 30 puntos y dar 7 asistencias y coger nueve rebotes siendo activos, y no quedándose como un pasmarote en las esquinas esperando ver qué sucede. En fin, de momento este juego se ha traducido en 4 victorias, pero va a ser duro seguir ganando así, y vamos a ver si Kobe también tiene aguante al ver que sus compañeros no anotan y van perdiendo de 20-25 puntos. Seguiremos de cerca el desenlace de la gira.

jueves, 24 de enero de 2013

Ocaso angelino

Parece que los años de buen básket y de celebraciones en la Avenida Figueroa pueden tener sus días contados. La franquicia angelina atraviesa por una de las peores crisis de identidad de su historia, la última desde que en la temporada 2004-2005 se perdieran los playoffs por última vez, algo a lo que se están acercando los actuales Lakers. Lo primero a constatar es la pobre dirección aportada desde el banquillo. Nos quejábamos de que Brown era limitado, pero su sistema con Kobe al mando era más efectivo y daba más rendimiento que el estilo impuesto por d'Antoni. Brown duró 4 míseros partidos, y d'Antoni parece gozar de una confianza infinita, cuando ya ha dado muestras de su incapacidad para conducir esta nave, incluso partes del Staples Center entonaban el famoso canto "We want Phil" ante la atónita mirada de Kupchack y compañía, responsables también ellos de haber ninguneado al pobre Phil, con el que las cosas hubieran mejorado sin lugar a dudas. La última consigna "inteligente" de Mike, fue que Kobe defendiera a los bases rivales, estúpida consigna que motivaba que Kobe se cansar el doble y no pudiera anotar, menos mal que en el partido de Memphis se cambió el registro. El otro gran cáncer del equipo es la pobre actuación del tan deseado DW12, un jugador que está mostrando en LA unas carencias que se le desconocían, lentitud, inseguridad en el juego al poste pero sobre todo malas pulgas y una falta de contención brutal, que se transmite en muchas técnicas por soltar codazos, hablar demasiado y no dejar sus brazos tranquilos al anotar canasta su equipo. De hecho, una imagen típica de esta temporada son sus enganchones con los pívots rivales. Quizás la lesión le sirva de excusa, pero a lo mejor en pocas semanas es historia muerta de los Lakers, su inseguridad y juvenil falta de determinación a la hora de anunciar si renueva o no le ponen en el disparadero para ser traspasado, algo que haría que Lakers cavara su fosa, llegara quien llegara. Howard no se ha adaptado al juego de Lakers, mientras que Kobe y sus chicos han hecho lo posible por integrarlo, después de casi 50 partidos, ya se da por perdida la temporada y lo peor es que la elección de primera ronda la tienen perdida por el traspaso de Bynum, así que ya ven, pintan bastos. Para más tristeza, la relación de Kobe y Howard es inexistente. El equipo tiene buenos mimbres, pero la dirección técnica no ha sabido ajustar las piezas, algo que se ha traducido en derrotas y más derrotas, y la sensación de que cualquier base rival era una estrella o de que cualquier equipo te puede ganar. Kobe y Artest son los únicos que tiran del carro, pero su esfuerzo y el de otros inesperados como Clark, parece que no van a servir de nada. Decía Coach d'Antoni que el pasado domingo en Toronto empezaba la auténtica temporada de Lakers, pues bien, más bien ha seguido la pesadilla, haciendo el ridículo ante uno de los equipos más flojos de la temporada, por no hablar de las siguientes derrotas en Chicago y Memphis. A estas alturas ya nada parece salvar el descalabro lagunero, ni siquiera las otrora grandes actuaciones de Kobe sirven para dar victorias por la pobre defensa del resto del equipo. Las visitas de Utah y OKC en los próximos días pueden ayudar a enterrar a un equipo moribundo en el que sólo Kobe tira de orgullo.

martes, 15 de enero de 2013

Earl Clark highlights vs Spurs 01-09-13

Earl Clark, la sorpresa inesperada

Cuando parecía que el equipo angelino había tocado fondo, con 3 derrotas seguidas(después llegarían dos más, en SA y en casa contra OKC), y con la gran factura pagada en el partido contra Denver, Gasol, Howard y Hill lesionados, surgió un halo de esperanza en el momento que nadie lo esperaba, Earl Clark. El jugador de 24 años, que había jugado en Phoenix y Orlando con más pena que gloria, cuajó un gran partido en la cancha de los Spurs, 22 puntos y 13 rebotes, demostrando que en el banquillo había alguien dispuesto a asumir los tiros y las responsabilidades que otros, como Gasol, no han querido. Con el descubrimiento realizado, por casualidad, por d'Antoni, los Lakers suman otro hombre importante, puede alternar las posiciones de 3 y 4, y que se adapta bien al papel del juego de Lakers, alguien rápido, intimidador, que puede correr bien los contraataques, con tiro y que ejecuta bien el pick-and-roll con Nash. De momento, su aparición da una nueva dimensión al equipo de LA, sobre todo, si es capaz de aportar regularidad en los siguientes partidos. No sabemos si bastará para que los Lakers puedan retomar el pulso a la competición y empiecen a recuperar posiciones para buscar un playoff que está bastante complicado teniendo en cuenta el terrible mes de enero y febrero de Lakers, pero sí que es una gran noticia en estos días de depresión angelina. De momento, Jordan Hill es baja para toda la temporada, con lo que el juego interior queda reducido a Gasol, Sacre y Howard, con Jamison y Clark pudiendo actuar de cuatros. Por fuera ha recuperado el protagonismo perdido un gran Jamison, y solamente falta el regreso de Steve Blake para ver qué pasa con el equipo, dado que lo más normal es hacer cambios antes del 21 de febrero. Gasol, Duhon y Blake tienen muchas opciones de salir, veremos si Mitch hace buenos canjes o si arriesga y confía en esta plantilla.

martes, 25 de diciembre de 2012

Fractura social en el Madrid

El madrididismo anda consternado estos días, ya no solamente por el hecho de que su equipo no esté realizando una gran temporada, algo evidente si tomamos como muestra los datos, sino por la fractura social originada por el ínclito Mourinho. Este entrenador es conocido por pensar sólo en él y nunca en el equipo ("este año ganaría mi tercera Copa de Europa"), por dejar en ridículo a periodistas, por criticar a jugadores y usarlos como escudo humano para no reconocer los errores que comete, por echar la culpa a los árbitros para tapar las lagunas de su equipo y por muchas otras cosas, casi todas extradeportivas. Un personaje polémico e interesante para la prensa, tanto si se escribe a favor como en contra, pero alguien muy malo para la calma social que parecía haberse instaurado en la Castellana madrileña. Pero lo que el madridismo nunca podía imaginar es que se atreviera a quitar a Casillas de su posición de titular. Casillas, al igual que Ramos y Arbeloa, son el eje maldito de Mou, los jugadores nacionales que en alguna ocasión le han censurado en micrófonos, en muchos casos con razón, ya que los portugueses gozaban de impunidad mientras que los españoles no podían abrir el pico. La teoría de los tres lobitos o topos que filtran cosas sobre Mou y el equipo están detrás de la suplencia de Íker. También acaba con la paz social la bronca de Mou con Antón Meana (periodista de Marca), al que Mou "recomendó" no escribir cosas del Madrid aunque fueran verdad, y ¿qué ha de hacer? Alabarle siempre? Un periodista ha de ser crítico y el criticado debe asumirlo, como otras veces está contento. Supuestamente Casillas se quedó fuera por decisión técnica (¿Es Adán mejor que Casillas entonces?), algo que no se cree nadie, y menos el "mentiroso" de Mou, o hipócrita, como lo quieran ver, quien le castigó porque no le gusta que nadie le haga sombra, y mucho menos que se le critique, ya lo dijo en su día Terry, "le gusta ser el número uno ante los focos, y no permite que nadie luzca más". Ahora bien, nunca te va a decir la verdad. Con esa rabieta de Mou, igual que con la que tuvo en su día con Ramos, ha echado a perder la temporada liguera del Madrid, dejando abiertas únicamente la Copa y la Liga de Campeones, competiciones que no tendrá fácil ganar. ¿Se atreverá a poner a Adán ante el Man U? O caerá del burro y dejará que Casillas le salve el culo como tantas otras veces? Mou está agotando su crédito, cada vez tiene menos defensores y la gente sigue criticándole con dureza por su idea de acabar con los valores del madridismo, pasando de las recomendaciones de la junta y del presidente y arrasando con todo aquello que se encuentra por delante, llámese Zidane o Valdano, Casillas o Ramos. Un entrenador que está provocando constantemente, que se ríe de todos y que espera a que le echen porque cobraría 20 millones de €, en vez de ser un caballero e irse, no merece más seguir en un club con valores tan opuestos a los del hombre de Setúbal. Alguien que está constantemente evocando al Inter, al Giuseppe Meazza, o a sus amigos del Chelsea en vez de alabar al público del Bernabéu, dice poco en favor del club que le paga y por el que tendría que dar todo y dejarse de añorar a Inter y Chelsea, clubes a los que de una manera u otra dejó rotos, uno a mitad de temporada (Chelsea) otro no yendo a la celebración de la victoria en la CL para irse con Floren a hacer el paripé del contrato. Por mucho menos se había echado a Pellegrini, alguien a quien ni siquiera se permitía irse del pico. De todos modos, seguirá alimentando polémicas y seguirá con sus estrategias, si llega una eliminación de la Champions, no sabrá donde esconderse, pero seguirá con su frase de "yo no me voy, que me echen". Y si algún día le echan, la "culpa" será de la prensa, ya que salvo Siro López, alguien que parece estar cegado por Mou, y Pedrerol, otro al que no se sabe bien por qué le viene este fervor de defender lo indefendible(¿quizás para que te llamen en Portugal el "Salvador de Mou" y tengas publicidad?) y de no tratar con igualdad al Madrid y al Barça, nadie más aguanta ya la chulería, la prepotencia y las malas artes de este ex-intérprete al que se le agota el crédito en la Casa Blanca, más aún tras la evidente fractura social con aficionados y sobre todo con el presidente Pérez.

Nadal X de París

Rafa Nadal ganó su 10º Roland Garros, convirtiéndose en el primer tenista que gana 10 o más veces un torneo de Grand Slam, añadiendo este l...