La generación de oro sigue aportando más y más medallas para un equipo de baloncesto irrepetible y para un país encantado con ellos. Mucha gente podía pensar, cuando se conquistó el Europeo de Varna en 1998 y el Mundial de Lisboa en el 1999, que este equipo lo haría bien, pero nunca pensaron que el éxito pudiera ser tan grande. Una generación que vivió el tránsito de la vieja guardia personificada sobre todo, en Alfonso Reyes, Paraíso, Dueñas y Herreros a la nueva generación. Digamos que el punto de inflexión llegó solo en 1999, con la histórica plata en el Europeo de Francia 1999, un Europeo en el que España estaba virtualmente eliminada y en el que se logró una agónica clasificación, cuando Francia, que no se jugaba nada, se impuso a Eslovenia. A partir de entonces se llegó a la final, tumbando a la Lituania de Sabonis y Karnisovas en cuartos y a la Francia de Rigodeau en semis. Aunque se perdiera la final contra la Italia de Myers, el camino ya estaba trazado. El equipo español continuaría dando pasos de gigante.
En el año 2000 se naufragó en las Olimpiadas, pero al año siguiente se produciría la irrupción de los juniors de oro, los Pau Gasol, Juanqui Navarro, Felipe Reyes, Calderón, Cabeza y Cía aparecieron en el concierto internacional. A partir de ese momento se sucedieron las finales y las medallas. El europeo de Suecia 2003 fue la primera gran final de esta generación, lástima que Lituania nos apartara de un oro que sí merecimos tras un campeonato fantástico. La generación iba cobrando fuerza y viendo cómo otros jugadores como Carlos Jiménez o Garbajosa complementaban a la perfección a este equipo. La siguiente prueba fueron los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. España arrasó en la primera fase ganando sus cinco partidos, pero el desastre americano, con derrotas ante Lituania y Puerto Rico nos obligó a un cruce terrible con los americanos. El equipo americano tuve su día desde el 6,25 y Marbury y compañía nos ejecutaron cuando en todo el campeonato no habían metido mucho desde el triple. Se trataba de la peor versión americana de los últimos años, como así se encargó de dejar claro la Argentina de Ginobili y compañía en las semis. Después de esta decepción, España solo perdió ese partido, vino el Europeo de Belgrado y el primer campeonato sin Pau. El equipo jugó genial, Pau no acudió por el tema de los temores de su equipo NBA, Memphis, a una lesión, por él vino Fran Vázquez. La cosa acabó mal, con un canastón de Dirk sobre la bocina que nos abocaba a una lucha por el tercer y cuarto puesto en la que Francia nos arrasó.
Con todo, la historia no tenía reservada un escenario y un año para no olvidar. El Mundial de Japón en 2006 y la ciudad de Saitama fueron el escenario de la mayor gesta a nivel de títulos de la selección española. Tras unas semifinales épicas ante Argentina, lesión de Gasol y triple marrado por Nocioni sobre la bocina, el equipo español disputó la final ante la sorprendente Grecia, que había eliminado a los USA de Lebrón, Wade y compañía, tras una exhibición portentosa de Sofokles, Spanoulis, Tsartsaris(al que el scouting americano no conocía y dejaron tirar de tres) y Theo Papaloukas, al que los americanos ni conocían, ya que se dirigían a él diciendo "number 4". En la final no hubo color, Garbajosa lanzó a España hacia una victoria por 70-47. Se iban incorporando nuevos mimbres al equipo, Marc Gasol, Rudy Fernández, Mumbrú y el proyecto se iba consolidando. Pero no todo iba a ser un camino de rosas. El Europeo de Madrid, en el que muchos pensamos se podía ganar el primer oro senior de la historia, nos reservaba una amarga plata. Un canastón de Holden y el posterior fallo de Pau sobre la bocina sepultaron las opciones españolas, fue la plata más amarga de la historia de nuestra canasta. El equipo tuvo un mal día cuando a falta de un minuto se ganaba de 4 y se tenían tiros libres. Esa catástrofe nacional tuvo un gran calado, pero el equipo se conjuraba para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Los americanos iban a presentar el equipo más potente tras aquel inolvidable Dream Team. Howard, Wade, Kobe, Lebrón, Deron Williams o Kidd asustaban pero la España de los Gasol, Jiménez,Navarro, Ricky, Reyes y compañía deslumbró y estuvo cerca de asestar un golpe en la mesa ante los arrogantes americanos, un 3+1 de Kobe, la permisividad arbitral en los pasos de salida a los americanos y un triple que se salió de Carlos Jiménez, evitaron la sorpresa. España conseguía una gran plata, que tuvo la misma repercusión que la plata de Los Ángeles ante los Jordan, Ewing, Fleming y compañía.
En este último trienio, de 2009 a 2011 tuvimos el periodo más reluciente, en cuanto a brillo. Se ganaron dos oros, tanto en Polonia 2009 como en Lituania 2011, y en Turquía 2010 un desesperado triple de Teodosic nos apartaba de la lucha por las medallas, una medalla que, a buen seguro, se habría obtenido. En Polonia 2009 nadie dudaba de que este equipo ganaría el oro, aún así, una floja primera fase nos tuvo contra las cuerdas, solo la gran actuación de Gasol y un triple clave evitó que Reino Unido nos echara a las primeras de cambio. En la segunda fase Turquía y los árbitros nos dejaron caras de tontos, pero una charla entre jugadores hizo despertar a España que, con tres exhibiciones posteriores, se alzaba con el título ante Serbia.En 2010 la historia fue diferente, todos esperaban una revancha ante los americanos, pero el mencionado triple de Teodosic nos apartó de todo cuando la prórroga estaba servida. La ausencia de Gasol fue clave. Pero la vida siempre da segundas oportunidades, y el Eurobásket de Lituania sirvió para saldar cuentas pendientes con los serbios. Se ganó la medalla de oro ante Francia jugando como campeones y sin especular como sí hicieron ellos. Además, se consiguió la clasificación olímpica y ahora se espera una revancha ante los americanos, los cuales estarían sin los NBA si no se resolviera el conflicto NBA. La generación sigue su caminar de éxitos, con Felipe, Pau y Navarro acumulando 7 metales cada uno. Han llegado piezas nuevas como Llull, Claver, Saneme y otros que vienen por detrás y que garantizan una gran salud para el básket español. También tienen mucho mérito Ángel Palmi y su método FEB, y el presidente de la Federación, Pepe Sáez. Con todos estos elementos, la gran dirección del criticado, pero gran entrenador, Sergio Scariolo y la gran ayuda de Orenga, amén de este gran equipo de jugadores que tenemos, se van a afrontar los siguientes retos hasta que en 2014, con el Mundial de España, esta generación de oro dé paso a la siguiente
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