Vivimos en un fútbol que está contaminado por la hipocresía. En esta hipocresía generalizada tenemos un gran exponente en la persona de Pep Guardiola, entrenador del FC Barcelona. ¿Alguien puede creerse todas sus declaraciones en las ruedas de prensa? ¿Son verdad todas esa loas que dedica al Madrid? Partimos de la base de que estamos ante un entrenador inteligente que piensa más que nada en salvaguardar su imagen y en no dañar la imagen del Barça, el club que le paga, De todas formas yo no creo que todo eso lo diga por convencimiento propio, mas por una cuestión de no quedar mal ante una declaración "subida de tono". Le vino bien su discurso pre final de copa, al menos ahora nadie puede cebarse con él, ni decir que aquello que dijo de "el Madrid es un equipazo", "empatar en el Bernabéu es difícil", "son muy buenos" no lo dijo por convencimiento. Él sabe muy bien que no lo piensa, pero eso no lo podemos demostrar nadie. Lo mismo vale para el discurso de la Liga, sabiendo que es casi imposible que el Madrid gane la Liga, se escuda en las matemáticas para pensar que el Madrid puede, pero él no lo piensa. Hasta ahora le ha funcionado bien su táctica de loar a todos los equipos, incluso que decir, tras grandes victorias en los partidos de ida, que los equipos rivales tenía opciones, leáse Shaktar Donetsk. Su contrapunto sería Mourinho que siempre dice lo que piensa, aunque por desgracia siempre con "hay un equipo...", "hay un jugador..". Con lo valiente que ha sido siempre, no entiendo por qué no da nombres y equipos, tendría que aprender de nuestros dos nombres propios del final de esta artículo.
Otra de las hipocresías mayores del fútbol se da cuando un jugador ficha por un grande de la Liga española o de otra extranjera y dice, "de pequeño era mi sueño venir al Madrid/Barça/Valencia", "siempre había soñado con esto", "seguíamos al Barça/Madrid/Valencia en mi familia" o "es un sueño hecho realidad". ¡Qué curioso!Saben quedar muy bien, aunque de verdad también sepan que no es lo que piensan. Por último tenemos las declaraciones de futbolistas que "muestran su fidelidad" ante unos colores con sus declaraciones ante los medios. Luis Figo fue un claro ejemplo al insultar al madridismo diciendo aquello de "Madrid cabrón saluda al campeón", o "nunca jugaré en el Madrid", hasta que Florentino sacó la chequera. Figo ya no se acordaba de esas declaraciones. También, hace poco, Pepe dijo que nunca iría al Barça, si se cruzara un documento con muchos ceros a la derecha, seguro que reconsideraría su opinión.
Así es nuestro fútbol, pero también otros deportes colectivos como el baloncesto donde los jugadores cambian con mayor frecuencia si cabe de equipo. Basta una buena razón económica para ver jugadores cambiando de equipo, como todos los casos de Estudiantes con los Reyes, Suárez u Orenga que siempre prometieron felicidad a su club y acabaron yendo al vecino, teóricamente por mejorar su situación deportiva, me hubiera gustado ver si hubieran ido al Madrid con el mismo sueldo que en el Estu. Antes se llevaba esta fidelidad, pero ahora ya no está de moda la fidelidad a unos colores, ahora prima lo económico y nadie piensa en el deporte, solo en el dinero, aunque eso sí, nadie dice que se va por dinero, sino para mejorar deportivamente, habría que ver si esa mejora deportiva no se viera equilibrada con una mejora económica, qué pasaría. Por desgracia, eso nunca se sabrá pero que cada uno saque su conclusión, la mía es clara, el mundo del deporte es hipócrita y un deportista nunca será franco ni al hablar sobre un rival ni al hablar sobre un compañero ni sobre una decisión que tome....al no ser que sea Pandiani o Manolo Preciado que sí hablaron claro con nombres y apellidos.

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